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44.1 Calcetero:
El (13-06-1880), se lidiaron en la
plaza de Madrid toros de dos ganaderías, la de López Navarro, con
los astados: Calcetero y Mirandillo, a los que toreó
y mató bizarramente Francisco Arjona Reyes (Currito), hijo de
Cúchares, escuchando esa tarde grandes ovaciones en las
faenas que hizo a los citados toros -y tuvo varias tardes más
brillantes aquel año, así como el (06-06-1880), con Galguito,
de la ganadería del duque de Veragua, fue matado de un volapié
superior y en 1881, en que sobresalió la faena que llevó a cabo con
Presidiario, de González Nandín, el (19-04-1881)- y la
ganadería del marqués de Salvatierra, Vizcaíno, que aguantó
con bravura seis varas por cinco caídas, y en la séptima arremetió
impetuosamente a Manuel Martínez (Agujetas), que, clavando en
todo lo alto, castigó de tal manera, que Vizcaíno hubo de ser
apuntillado.
45.2 Calcetero I:
Rafael Molina (Lagartijo),
Salvador Sánchez Povedano (Frascuelo), Francisco Arjona Reyes
(Currito) y Fernando Gómez (Gallo), actuaron el
(08-06-1884). El toro de la ganadería española del duque de Veragua
XIV, llamado Calcetero I, colorado, ojinegro (*),
bragao, de muchas libras, lidiado en tercer lugar en la corrida de
Beneficencia celebrada en Madrid el citado día, se mostró bravo y de
mucho poder en el primer tercio. Tomó 11 varas y mató tres caballos.
Al recortarle el Gallo a la salida de una caída de Cirilo
Martin, tomó viaje tras él, y al saltar el Gallo la barrera
frente al tendido 6 le alcanzó Calcetero, causándole una
herida de importancia en la región genital. Le banderillearon muy
bien Pablo Herráiz y Regaterín; Frascuelo le hizo una
gran faena y le mató de un pinchazo y una estocada recibiendo,
siendo ovacionado.
En cuanto a la labor de
Salvador Sánchez Povedano (Frascuelo), que volvió a torear en
Madrid el citado, en corrida asimismo de Beneficencia. Para don José
María de Cossío, “resulta pintoresco que Peña y Goñi, en su
multicitado libro, silencie esta nueva reaparición de Frascuelo
en Madrid. Tuvo caracteres de la más absoluta vulgaridad.” El
citado cronista la describió en La Lidia: “Salvador, fresco y
valiente como siempre, lo mismo pasando que hiriendo. Tuvo la
desgracia de toma huesos cuando recibió, y que de las estocadas no
resultasen tan derechas y hondas como acostumbraba… En las
banderillas estuvo desgraciado; en la brega y quites muy comedido y
dejando a los demás que se llevaran las palmas.” Don José María de
Cossío comenta al respecto que, “aunque nada dicen sus cronistas,
pienso que este fracaso (todo lo que no fuera un triunfo ruidoso en
aquellas circunstancia debió ser para el espada granadino un
fracaso) fue decisivo para que volviera a la plaza de Madrid.” Su
gran triunfo de la de Beneficencia de 1882 no le hizo cejar en su
resolución de no pisar el suelo madrileño, a pesar de las
múltiples peticiones clamorosas de la afición. La pasad indiferencia
le hizo sin duda reaccionar y volver a la Corte con la determinación
y el coraje de que fue muestra la temporada de 1885. En octubre de
1884 se firmó el contrato. Frascuelo. Frascuelo había de recibir
16.500 reales por corrida, y 1.000 duros, como gratificación, al
final de la temporada.
(*) Ojinegro. Denominación
aplicada a los colores en arcadas orbitarias, de las que existen
tres: Ojinegro, con los bordes negros u oscuros; Ojalado,
cuando el cerco orbitario es más claro; y Ojo de perdiz, con
el cerco rojo.
46.3 Calcetero II.
Luis Mazzantini lidió el toro del
duque de Veragua XIV, llamado Calcetero, lidiado en San
Sebastián el (16-08-1896), hizo una gran pelea en el primer tercio,
matando cinco caballos, y, llegando bravo y noble a la muerte, dio
ocasión a Luis Mazzantini a que le dedicaran una gran ovación. Un
año antes, el crítico taurino don Antonio Peña y Goñi (Don
Cándido), nos señala un toro, que llevó el mismo nombre, del que
nos dice: «Calcetero..., como consecuencia de su inquina
contra la obra muerta, sacó desmochado el cuerno izquierdo y
astillado el derecho.» (La Lidia, 1895). Desmochar es como
«quitar, cortar o desgajar la parte superior de una cosa dejándola
mocha, aplicándose en el toreo a las astas del toro a que se quita
el pitón, y se usa principalmente el participio como equivalente a
mogón.» El (24-08-1896) sufrió el diestro Luis Mazzantini una cogida
en Bilbao, ocasionada por un toro del duque de Veragua, que le
produjo una gran herida en el muslo izquierdo que le tuvo bastante
tiempo sin torear.
47.4 Calcetero:
En la temporada grande de 1970 de la
plaza México, la ganadería mexicana de Xajay, propiedad del extinto
don José Juan Sordo Madaleno, volvió a presentarse y del encierro,
tres de sus novillos fueron de bandera; el primero, Mexicano,
repitiendo el ganadero su triunfo de la temporada anterior, ya que
el citado astado, que le tocó en suerte a Raúl Capetillo, fue
magnífico y mereció ser ovacionado en el arrastre; el segundo,
Calce-tero, tan bueno como su hermano, le correspondió a Fidel
Vega, siendo igualmente ovacionado en su corto y póstumo viaje por
la arena; y el tercero, Fandanguillo, fue tan bravo como
alegre a carta cabal, pesando la novillada un promedio de 440 kilos,
caracterizándose los novillos por su exquisita estampa, poder y
trapío, siendo cinco de ellos ovacionados en el arrastre.
48.5
Calcetero:
El (29-04-1996), el astado
que lució la prestigiosa divisa de los señores Herederos de doña
María Luisa Domínguez Pérez de Vargas, de nombre Calcetero, lidiado
en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, fue herrado con el
número 48, era de pelo negro y pesó 497 kilos de p. v. Lo lidió, en
cuarto lugar, el diestro Manuel Ruiz (Manili). Por sus
extraordinarias virtudes de toro bravo y noble fue reconocido como
el mejor de la famosa Feria por los jurados de los trofeos de la
propia Real Maestranza y la Peña Taurina El Toro.
49.1 Calceto:
El (04-11-1877), el novillo llamado
Calceto, de la ganadería de la señora viuda de Manjón, fue
banderilleado admirablemente por Rafael Ardura y Leandro Guerra. En
esa corrida alternaron Gabriel López (Mateíto), Francisco
Sánchez y Gregorio Alonso (El Toledano). Calceto fue
el cuarto toro de la tarde, siendo estoqueado por Gabriel López.
50.2
Calceto:
Rafael Molina (Lagartijo), Salvador Sánchez Povedano (Frascuelo)
y Manuel Hermosilla alternaron en Madrid el día (09-06-1878) en la
sexta corrida de abono, lidiando 6ganado de tres ganaderías: Un toro
de don Ildefonso Núñez de Prado, dos de don Antonio I Miura y tres
de don Rafael Laffite. Lagartijo llevaba un terno corinto con oro;
Frascuelo uno morado y oro, y Hermosilla también de morado adornado
con oro. Nuevamente reproducimos le crónica de la corrida de D.
Éxito:
-De
don Ildefonso Núñez de Parado fue el primero, de nombre Yegüero,
cárdeno, bragado, corniabierto, bravo, voluntario y de gran poder.
-De
don Antonio I Mira fue el lidiado en segundo lugar, de nombre
Calceto, de pelaje retinto oscuro, corniapretado y de muchas
libras.
-De
don Rafael Laffite fue el tercero, para Hermosilla, de nombre
Berengeno, de capa negra, cuernos blancos y de pies bastante
ligeros, salió del chiquero buscando alfileres. Hermosilla le
brindó a la Presidencia, primero; fuese al bicho después, y cuentan
que le dijo al toro con la mayor cortesía: “¿Me hará usted,
Berengeno, la fineza / de alzar un poquito la cabeza?” A lo que
parece que el astado contestó: “Don Manuel, la verdad corriente y
llana: / La llevo así, porque me da la gana.” Y en efecto no la
levantó; poniéndole a Don Manuel en una de aprietos y sustos, que
apenas son para referirlos.”
-De
Miura fue el cuarto, de nombre Avellano, de pelaje negro,
bragado, corniapretado, de gallarda estampa.
-De
Laffite fue el quinto, de nombre Madroño, de pelaje colorado
listón, de muchos pies.
-Y el
último, de Laffite, de nombre Choricero, de pelaje negro,
tomó cinco puyazos, saltó la barrera y lo remató Hermosilla de tres
estocadas y un pinchazo.
Calceto:
El (19-06-1881), fecha en que treinta
y tres años contaba José Sánchez del Campo (Cara-Ancha), lo
que sería en el año 1881, cuando en una de sus manifestaciones dijo:
«El toro con el que ejecuté por vez primera con éxito la suerte de
matar recibiendo con Calceto, colorado, ojinegro y bien
puesto. La faena que realicé ante aquel bravo animal, el citado día,
resonó y se comentó largo tiempo por toda España. Por provincias
llevó a cabo una campaña magnífica, y la segunda temporada de aquel
año en la plaza madrileña la agotó Cara-Ancha de triunfo en
triunfo,
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