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68. Calzorras:
El (01-01-1928), en el coso de la
capital de México, El Toreo de la Condesa, salió al ruedo un
extraordinario toro, Calzorras, de la ganadería mexicana de
San Diego de los Padres, propiedad del Lic. don Nicolás González
Jáuregui, en la corrida de despedida en esa temporada, del diestro
Cayetano Ordóñez (Niño de la Palma), que alternó en un mano
a mano con el diestro mexicano Pepe Ortiz, correspondiendo el
astado a éste último. Pepe Ortiz estuvo enorme con el capote,
realizando, entre varias suertes, la orticina, su hermoso
quite, con gran perfección. Al tomar la muleta y apenas iniciada la
faena, recibió una gra-vísima cornada que le dejó al descubierto la
femoral causando consternación en el público, que lo ovacionó cuando
era conducido a la enfermería dejando un reguero de sangre.
69.1 Camama:
El (17-04-1865) se lidiaron en la
antigua plaza de toros de Cádiz, tres toros notables, dos de la
ganadería española del duque o marqués de San Lorenzo: Camama,
que recibió siete varas, derribó siete veces y matando cuatro
caballos; y Molinero, que aguantó nueve varas, dio seis
caídas, mató cinco caballos y mandó a la enfermería a los picadores
Gallardo, Juan Trigo y José Calderón; y Capuchino, de la ganadería
española de don Rafael José Barbero, que se acercó 12 veces a los
picadores y mató seis caballos, en la desaparecida plaza de toros de
la mítica ciudad Cádiz (Andalucía, España).
70.2 Camama:
El astado de la célebre ganadería
española de Pablo Romero, de nombre Camama, resultó excelente
a lo largo de toda su lidia. Curiosamente, el día en que se lidió el
toro, Estornino, castaño claro, ojalao, bragado y con
buenas armas (49), de la ganadería de Arribas Hermanos, lidiado
en Madrid el (06-06-1909), que se portó tan noble y bravamente que
el público lo ovacionó en el arrastre. Un diario, al reseñar la
corrida, dijo: «Si Miura cuenta en el historial de la casa con un
Catalán y un Violeto, y Murube con un Marismeño y
un Pajarito, y Pablo Romero con un Capuchino y un
Camama, los señores Arribas cuentan desde ayer con un Estornino
que en nada puede envidiar a tan célebres cornúpetos.»
71.1 Camarero:
La tarde del
(09-09-1917) se lidiaron en la plaza de toros de la veraniega ciudad
de San Sebastián, dos toros notables de la ganadería española del
marqués de Villagodio: Camarero, de pelo barroso, aceptó seis puyazo
infames, de los picadores y a pesar de ello conservó su bravura y
nobleza hasta su muerte; y Cisne, berrendo en jabonero,
salpicado, capirote y botinero, recibió cinco varas, arrancándose de
lejos, derribando con ímpetu y matando tres caballos. Su lidia fue
malísima; pero el animal conservó su bravura y nobleza hasta el
final de su vida.
72.2
Camarero:
El toro negro, que fue bautizado con
el nombre Camarero, de la vacada española del duque de
Veragua XV, corrido en Logroño el (23-09-1922), aguantó siete varas
(*) por seis derribos y cinco caballos muertos (**).
(*) La lista de
los toros notables que recibieron siete varas alcanza la cifra de
47. La inicia el (16-09-1850) el toro, de nombre Ballenato,
en el circo madrileño, originando un percance digno de mención:
«Salió el cuarto toro, llamado Ballenato, negro azabache, de
don Luis María Durán y cuando Puerto le colocaba la séptima vara,
casi pegado a las puertas del toril, el astado recargó, elevando el
derrote a una altura poco común, y enganchó al picador por la
junquera de la armadura de hierro, cerca de la rodilla. De tal modo
enganchó el asta, que no podía el animal desasirla de la juntura. En
esa disposición llevó arrastrando al jinete hasta los medios, en
donde al fin pudo sacar el pitón. El picador sólo sufrió leves
contusiones al ser arrastrado, y fue objeto de una ovación de
simpatía. El último hasta hoy que cierra la relación es del
(02-06-1929), que se lidió en la Plaza de Toros de Valencia, llamado
el novillo Calderillo, de pelo cárdeno, de la vacada
perteneciente a los hijos de don Eduardo I Miura. Arrancándose de
largo tomó siete varas, derribando cuatro veces.
(**) La
lista compuesta por los 65 toros notables que mataron 5 caballos la
inició el toro llamado
Gigante,
lidiado a muerte por Julián Casas (el Salamanquino), en la
Plaza de Toros de Madrid la tarde del (07-07-1856), fecha en que
debutaron en la Corte los “saltillos”, con divisa celeste y blanca
adoptada definitivamente la señora viuda de Lesaca sobre el año
1837, anunciándose los carteles de la siguiente manera:
“Se
lidiarán seis toros de la ganadería de D. José Picavea de Lesaca
(hoy propiedad del marqués del Saltillo, vecino de Carmona), con
divisa celeste y blanca, que acaban de llegar con otros varios de
otras ganaderías andaluza.” Y de la citada corrida, que mereció el
aplauso del público, sobresalió por su codicia y poder el toro,
llamado Gigante, cárdeno entrepelado, fino de cabos y de
fiero empuje, que recibió 16 varas, derribando nueve veces a los
picadores y matando cinco caballos, fue rematado por el
Salamanquino.
El
crítico y escritor taurino don Tomás Orts Ramos (Uno al Sesgo),
definió en una corta frase, a finales del siglo XIX, las
características de los toros del marqués del Saltillo VII -fallecido
en Sevilla el (*22-03-1918)-, refiriéndose a un astado, de pelaje
negro mulato, de esa ganadería que tenía sendas manchas blancas en
la parte inferior de los ojos -que llevan el nombre de negro
llorón-, diciendo: «Hay un negro mulato, llorón, coliblanco,
tocadito de pitones, que es un saltillo puro», que es lo mismo decir
al «puro tipo de los Vista-Hermosa», ya que el marqués del Saltillo
adquirió la vacada procedente de don Salvador Varea que a su vez,
como las adquiridas por don Ignacio Martín y Pedro Lesaca, procedían
de don Juan Domínguez (alias el Barbero de Utrera), en línea
directa del conde de Vista-Hermosa. Y cierra el listado el novillo
negro, de la ganadería de don Francisco García Natera, que se llamó
Cocinero, lidiado en Madrid el (02-10-1932). Rompió de salida
las tablas al perseguir a un peón. Tomó cinco puyas, desarrolló gran
sentido y se hizo dueño del redondel. Fue largamente ovacionado en
el arrastre.
73.3
Camarero:
El cornúpeto de pelo negro, llamado
Camarero, de don Argimiro Pérez Tabernero, jugado el
(08-09-1929) en Villanueva del Arzobispo, se portó magníficamente en
todos los tercios, dándole la vuelta al ruedo en el arrastre… ya
desde incluso en temporadas anteriores quedó establecido el más
riguroso silencio sobre el número de varas y de caballos muertos en
el ruedo. La Fiesta Brava fue perdiendo su carácter ancestral de
espectáculo bárbaro e intensamente emotivo, para transformarse en
actos de liturgia artística, pero perdiéndose la emotividad y los
valores biológicos del toro, lo que originará la eliminación del
primer tercio.
74. Camarito:
El (07-10-1992), con Camarito,
que pesó 517 kilos de peso vivo, de los Herederos de don Baltasar
Ibán (*), recibió la alternativa, en la Plaza de Toros de Zaragoza,
el diestro zaragozano José Raúl Gracia Herrera, siendo su padrino
El Niño de la Capea y de testigo José Ortega Cano. La confirmó
el (17-07-1994), con bureles portugueses.
75.
Camarón:
El (20-04-1919), el banderillero de la
cuadrilla de Rodolfo Gaona, Antonio Segura Campos (Segurita de
Madrid), en la corrida inaugural de la temporada, le alcanzó, al
ponerle banderillas, el toro llamado Camarón, negro, de la
ganadería de don José María Benjumea, ocasionándole una herida de
siete centímetros de profundidad y cuatro de extensión en el tercio
superior del muslo derecho. Segurita de Madrid había
alcanzado el grado de matador bajó de golpe a banderillero,
figurando varios años como tal junto a Gaona.
76. Camillerito:
El (09-09-2000), en la plaza de toros
de la ciudad francesa de Dax, Camillerito, marcado con el
número 39, de pelaje sardo (*) y con 510 kilos de peso vivo,
de la ganadería española de Cebada Gago, fue declarado ganador de la
corrida concurso.
(*) Pinta resultante de la mezcla de
pelos negros, colorados y blancos, o de manchas, juntas y pequeñas,
de esos colores. Ejemplo: “Almendrito, cornicorto, / sardo,
de mucho poder…” (José Velázquez y Sánchez, Don Clarencio. Cartas
tauromáquicas.)
77. Camilloso:
El (26-05-1966), confirmó su
alternativa en Madrid el regiomontano (de Monterrey, Nuevo León,
México), Raúl García, llevando como padrino a Paco Camino y
de testigo a Manuel Benítez (El Cordobés), con Camilloso,
de don Francisco Galache(*).
(*) Don José
María Galache falleció en 1938 y la ganadería, ubicada en Villavieja
de Yeltes (Salamanca), pasó a sus hijos que la conservaron unida y
lidiaron a nombre de “Herederos de don José María Galache”. En 1953
la dividieron en tres lotes iguales, que correspondieron a don
Salustiano, doña Eusebia y don Francisco Galache Cobaleda,
correspondiendo al primero el hierro y la divisa primitivos. Esta
ganadería se compone de reses procedentes de Encinas, llevadas por
separado.
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