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117. Campesino:
El toro de pelo negro mulato, llamado
Campesino, de la ganadería salmantina de don Antonio Pérez
Tabernero y Sanchón, de San Fernando, fue corrido en Bilbao el
(24-08-1926). Se le consideró por los aficionados bilbaínos como uno
de los mejores toros lidiados aquel año en la plaza de toros de
Vista-Alegre.
118. Campolargo:
El astado de la vacada española del
conde de la Patilla, Campolargo, fue corrido en Salamanca en
(12-09-1880). Con gran coraje y poder, llegó 16 veces (*) a los
picadores, derribándoles en todas con violencia, dejando en el
redondel seis caballos muertos y otros tantos mal heridos que
murieron en los corrales, por lo que acabó con doce jamelgos.
(*) Cayetano San
remató el toro, de nombre Chaparro, de don Mariano Téllez de
León, de Colmenar Viejo (Madrid), el (28-04-1851), primero de la
relación de los 80 toros que aguantaron tal número de varas, de Juan
Martín (el Pelón ) y Juan Álvarez (Chola). Y el último
lo remató Emilio Torres Reina (Bombita), que le hizo en la
Plaza de Toros de Málaga, el (26-05-1895), al sexto toro de la
tarde, de don Rafael Surga, llamado Vendaval, negro, una gran
faena, matándola de una gran estocada y un descabello. Aquella
tarde demostró sobradamente que ya era todo un matador de toros,
temible para muchos. Los enemigos de Guerrita creyeron
encontrar en él un nuevo rival que esgrimir contra el Califa II,
al que tantos rivales opusieron, y que uno tras otro fueron
derrotados. De la misma ganadería se lidió también a Espejito,
que tomó 16 varas y mató seis caballos, llegando a la muerte tan
entero como cuando salió del toril.
119. Camuco:
Con el toro de la ganadería española
de don Manuel Bañuelos, llamado Camuco, se inauguró la
temporada taurina el (24-05-1853), en el coso de Madrid, tomando el
bravísimo astado 22 varas (*).
(*)
Un total de 18 astado conforman la lista de que recibieron tal
número de varas, siendo el primero el llamado Sombrerero, de
pelo retinto de la ganadería de don Elías Gómez lidiado el
(05-05-1851) en segundo lugar, en la Plaza de Toros de Madrid, por
el diestro Cayetano Sanz, que remató además a Archivel,
retinto oscuro, de la ganadería del marqués de Casa-Gaviria, tomó
19 varas del Pelón y José Trigo. Y el último se llamó
Cabrero, de don Raimundo Díaz, que se lidió en Soria el
(03-10-1881), tomó dichas varas sin volver la cara, dio 10 caídas a
los picadores. mató siete caballos y mandó a la enfermería al
picador Román de la Rosa.
120.1 Canario:
El toro de la ganadería española del
duque de Veragua XIV, Canario, fue corrido en Madrid el
(14-06-1868), llegando con bravura 17 veces (*) hasta los picadores,
recargando en todas.
(*) El
(02-06-1851), en la Plaza de Toros de Madrid –esa tarde se lidiaron
astados de al menos tres ganaderías, todos ellos poderosos y de
ganaderos españoles, que relacionamos sus nombres por orden
alfabético: Bonito, del marqués de Casa Gaviria, tomó 20
varas, matándolo Manuel Díaz (Lavi); Peinado, de pelo
berrendo en negro, perteneciente a la vacada del duque de Veragua
XIII, abrió la relación de los que soportaron 17 puyas y lo estoqueó
también el Lavi, después de banderillearlo superiormente; y,
por último, Portero, astado de pelo castaño, de la ganadería
de don Ramón Romero Balmaseda, que fue estoqueado por José Muñoz (Pucheta),
luego de aguantar 22 varas. El último de la relación fue Aceituno,
corrido el (12-09-1883), en la Plaza de Toros de Utiel (Valencia),
que además mató ocho caballos.
121.2
Canario:
Antonio Carmona (Gordito), Manuel Fuentes (Bocanegra)
y José Sánchez del Campo (Cara-Ancha), alternaron en Madrid
el día (24-03-1874). La cuadrilla de Manuel Fuentes (Bocanegra),
nueva en la corte, la componían Anilló, Bienvenida, el Barbi
y Cara-Ancha, que se presentó banderilleando de primeras -en
la corrida del día 1- con el Barbi, con dos excelentes pares
al cuarteo, al toro llamado Gitano, negro, de don Rafael
Laffitte, lidiado en segundo lugar por Bocanegra. Dichas
corridas y el toro señalado fueron dignos de pasar a la historia del
toreo, pues se reunieron los mejores banderilleros de la época y en
las se destapó quien habría de ser uno de los más grandes maestros
de la tauromaquia: José Sánchez del Campo (Cara-Ancha), a
quien, desde el primer instante le colmaron las simpatías del
público, y en las cuatro corridas escuchó continuos aplausos al
ejecutar sus suertes preferidas, pues ya era un banderillero
maestro, elegantísimo, preciso e inteligente hasta la genialidad.
En
esa corrida José Sánchez del Campo (Cara-Ancha), hasta
entonces banderillero y, después de los éxitos logrados en Madrid
banderilleando en las cuatro últimas corridas y ante la respuesta
tan favorable del público, sintió la necesidad de corresponderles
con su agradecimiento, y anunció en los carteles que estoquearía el
sexto toro del corrida para el día (22-03-1874). Vestido de tórtola
y oro salió al ruedo y derrumbó al toro, de nombre Canario,
de pelo sardo (*), de don Antonio Hernández, de una estocada
caída, después de un brillante trasteo y entre aplausos.
(*) Sardo. Se le decía antiguamente arrosolado,
salinero o sardo, al toro que tiene los lomos tan claros y
brillantes que se aproximan al color de la rosa: «El toro quinto,
salinero, arrosolado, tan fino de piel que se la transparentaba la
carne.» Manuel Serrano García-Vao (Dulzuras). A B C de
Madrid, 1908.
122.3 Canario:
El (02-10-1921), el toro negro,
Canario, de la vacada española de don Antonio Pérez Tabernero
fue lidiado en Béziers (Francia), tomando siete varas (*) de los
piqueros, derribando en cinco y dejando cuatro caballos sobre la
arena para el arrastre.
(*) La lista de
los toros notables que recibieron siete varas alcanza la cifra de
47. La inicia el (16-09-1850) el toro, de nombre Ballenato,
en el circo madrileño, originando un percance digno de mención:
«Salió el cuarto toro, llamado Ballenato, negro azabache, de
don Luis María Durán y cuando Puerto le colocaba la séptima vara,
casi pegado a las puertas del toril, el astado recargó, elevando el
derrote a una altura poco común, y enganchó al picador por la
junquera de la armadura de hierro, cerca de la rodilla. De tal modo
enganchó el asta, que no podía el animal desasirla de la juntura. En
esa disposición llevó arrastrando al jinete hasta los medios, en
donde al fin pudo sacar el pitón. El picador sólo sufrió leves
contusiones al ser arrastrado, y fue objeto de una ovación de
simpatía. El último hasta hoy que cierra la relación es del
(02-06-1929), que se lidió en la Plaza de Toros de Valencia, llamado
el novillo Calderillo, de pelo cárdeno, de la vacada
perteneciente a los hijos de don Eduardo I Miura. Arrancándose de
largo tomó siete varas, derribando cuatro veces.
123.1 Canastero:
El (07-10-1888) se dio en la Real
Maestranza de Sevilla, un hecho verdaderamente insólito, como inicio
del fracaso que ya los aficionados presentían en la figura de
Fernando Gómez (Gallo). Esa tarde hizo una breve reaparición
en las lides taurinas el Gordito, con toros de don Anastasio
Martín, y en ella hubo un desastre de los de gran calibre, en la
muerte de los toros: Canastero, cárdeno oscuro, y
Escarapelo, castaño (48, página 133), llegando Fernando hasta el
caso inusitado de amenazar al público con el estoque y pretendiendo
entablar competencia con Antonio Carmona, a todas luces antipática
en aquellos instantes en que el viejo entraba en el ocaso. A pesar
de que se le veía cada día más agotado, en 1888 realizó algunas
faenas brillantes: «Quería dominarse -dice El bachiller González
de Ribera-, subir; veía disminuir los ajustes, y conociéndose y
reputándose en justicia muy superior como torero a los nuevos
espadas que aparecían, procuraba mejorar su factura de estoqueador.
Pero el fracaso no podía tardar, y en la corrida del día al
principio señalado, el maestro se presentaba ante el público después
de tres años de hallarse retirado.»
124.2 Canastero:
El día (08-06-1924), confirmó su
alternativa en Madrid el matador Luis Fuentes Bejarano,
refrendándosela el matador Victoriano Roger (Valencia II),
que le otorgó el título en la plaza de Vitoria, y les acompaño como
testigo Marcial Lalanda. Los toros fueron de Sotomayor, y el de la
alternativa se llamó Canastero, de pelo negro, bragado.
125.1 Canastillo:
Antonio Carmona (Gordito),
Salvador Sánchez Povedano (Frascuelo) y José Sánchez del
Campo (Cara-Ancha) alternaron en Madrid el (01-04-1877)
lidiando toros de don Ildefonso Núñez de Prado. En esa corrida hizo
Manuel Luque Arcas su presentación como picador, en la Corte, a las
órdenes del matador Antonio Carmona; puso una sola vara al primer
toro que picó, Canastillo, negro, en la nueva plaza de
Madrid, que fue inaugurada el (04-09-1874), realizando una labor
magnífica y cobrando desde entonces fama de ser un picador de mucha
voluntad y saber. Aquella temporada Rafael Molina (Lagartijo)
no toreó en la Corte.
126.2
Canastillo:
Nombre que llevó el toro semental, que
procedía de la ganadería de Santa Coloma, padre de Bailador
-la madre se llamó Bailaora, oriunda del hierro de Veragua-,
que mató en Talavera de la Reina a Joselito (el Gallo). El
(16-05-1920) -el año que murió Antonio Carmona y Luque, Gordito-,
Bailador, de una ganadería, no inscrita en la Unión de
Criadores de Toros de Lidia, de la señora Viuda de Ortega, hijo de
Canastillo, de pelo negro; de escaso tamaño, presencia y
trapío, lidiado en quinto lugar en la plaza de Talavera de la Reina
(Toledo), la fecha señalada y durante la faena de muleta hirió de
tal gravedad al famoso matador José Gómez (Joselito), que
falleció en la enfermería de la plaza a los pocos minutos de la
cogida. Le tocó el triste papel de cerrar los ojos de Joselito,
en la misma enfermería de la plaza de Talavera de la Reina, a su
cuñado y compañero de terna, Marcial Lalanda, quien ese día toreaba
mano a mano con su cuñado el día de la tragedia.
En la página número 413 del libro
multicitado «Sevilla en tiempos de Joselito y Belmonte», de don
Nicolás Salas, el lector cuenta con una fotografía de Joselito,
frente a frente con Bailaor, el toro asesino, en la plaza de
Talavera de la Reina. «ABC» de Madrid llevó a su portada del
(18-05-1920) la fotografía de la cabeza del toro Bailaor. La
madre del toro asesino de José se llamó Bailaora y era
oriunda del duque de Veragua. El padre, Canastillo, toro
semental, que procedía de la ganadería de Santa Coloma, padre de
Bailador -la madre se llamó Bailaora, oriunda del hierro
de Veragua-, que mató en Talavera de la Reina a Joselito (el
Gallo). Bailador era de una ganadería, no inscrita en la
Unión de Criadores de Toros de Lidia, de la señora Viuda de Ortega,
hijo de Canastillo, de pelo negro; de escaso tamaño,
presencia y trapío, lidiado en quinto lugar en la plaza de Talavera
de la Reina (Toledo), la fecha señalada y durante la faena de muleta
hirió de tal gravedad al famoso matador José Gómez (Gallito),
que falleció en la enfermería de la plaza a los pocos minutos de la
cogida. Le tocó el triste papel de cerrar los ojos de Joselito, en
la misma enfermería de la plaza de Talavera de la Reina, a su cuñado
y compañero de terna, Marcial Lalanda, quien ese día toreaba mano a
mano con su cuñado.
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