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160.4 Cantinero:
Toro jabonero claro o charrengue,
blanco sucio y amarillo, como el café con leche (Joaquín Bellsolá,
Relance. El toro de lidia)-, bautizado con el nombre
de Cantinero, perteneciente a la ganadería española de don
Manuel Martín Alonso, fue jugado en Madrid el (30-04-1929). Se
arrancó a los caballos cuatro veces, llegando bravísimo a la muerte.
161.5 Cantinero I:
El (14-02-1932), Cantinero I,
de la ganadería zacatecana San Mateo, de don Antonio Llaguno, fue
lidiado en la plaza de El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D.
F.), por Joaquín Rodríguez (Cagancho), resultando un toro de
bandera en todos los tercios de la lidia, en la Corrida de
Covadonga
162.6 Cantinero II:
El (16-03-1941), los toros de la
ganadería zacatecana de San Mateo: Cantinero II, fue lidiado
por Silverio Pérez, y Cordobés y Vanidoso, fueron
lidiados por Fermín Espinosa (Armillita), en la plaza El
Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.), resultando todos de
bandera.
163.7 Cantinero:
El (14-12-1947), recibió la
alternativa el diestro Manolo Dos Santos, en El Toreo de Cuatro
Caminos (ciudad de México, D.F.), llevando como padrino a Fermín
Espinosa (Armillita) y de testigo a Carlos Arruza, con
Vanidoso, de la ganadería mexicana de Pastejé, que lo hirió de
suma gravedad en el muslo derecho. Esa misma tarde, Armillita
le cortó las orejas a Serranito y Arruza hizo lo propio al
sustituto del tercero, de la ganadería zacatecana de San Mateo, y le
cortó el rabo a Cantinero.
164.8 Cantinero:
El (30-11-1952), el famoso diestro
rondeño, Antonio Ordóñez, confirmó su alternativa en la plaza
México, de manos de Silverio Pérez y como testigo José María
Martorell, con Cantinero, de la ganadería zacatecana de
Torrecilla, de don José Antonio (Toño) Llaguno, al que le
cortó una oreja.
165.9 Cantinero:
El (13-07-1969), en la plaza
fronteriza de Tijuana, en la Baja California mexicana, Gabino
Aguilar, lidió a Cantinero, de don Ernesto Cuevas, que
demostró a todo lo largo de la lidia su gran raza, arrancándose a
los caballos con inusitada alegría y recreciéndose en el duro
castigo. El matador Gabino Aguilar le cortó las dos orejas por su
notable y vistosa faena.
166. Cañamero:
El (23-02-1964), en la plaza
Monumental de Guadalajara, la bella «Perla de Occidente», se lidió
una corrida de toros, de la ganadería zacatecana de Arroyo Hondo, de
don José Julián Llaguno, siendo tres de ellos de bandera, cuyos
nombres fueron: As de Oros, Tapatío I y Cañamero,
mismos que fueron desorejados por el famoso torero de Palma del Río
(Córdoba, España), Manuel Benítez (El Cordobés), que recibió
el entusiasta y efusivo homenaje de la totalidad de los espectadores
que llenaba la plaza, al dar la vuelta al ruedo junto con el
ganadero y su compañero alternante, el siempre fino torero mexicano
Alfredo Leal.
167. Cañamón:
El astado de la vacada española de don
Justo Hernández, llamado Cañamón, que tomó 17 varas (*) el
(22-09-1856), en Madrid, fue rematado por Julián Casas (El
Salamanquino).
(*) El
(02-06-1851), en la Plaza de Toros de Madrid –esa tarde se lidiaron
astados de al menos tres ganaderías, todos ellos poderosos y de
ganaderos españoles, que relacionamos sus nombres por orden
alfabético: Bonito, del marqués de Casa Gaviria, tomó 20
varas, matándolo Manuel Díaz (Lavi); Peinado, de pelo
berrendo en negro, perteneciente a la vacada del duque de Veragua
XIII, abrió la relación de los que soportaron 17 puyas y lo estoqueó
también el Lavi, después de banderillearlo superiormente; y,
por último, Portero, astado de pelo castaño, de la ganadería
de don Ramón Romero Balmaseda, que fue estoqueado por José Muñoz (Pucheta),
luego de aguantar 22 varas. El último de la relación fue Aceituno,
corrido el (12-09-1883), en la Plaza de Toros de Utiel (Valencia),
que además mató ocho caballos.
168.
Cañí:
Jorge
(El Ranchero) Aguilar, Luis Miguel Dominguín y Andrés Blando
alternaron el (21-12-1952), en la Monumental Plaza de Toros México.
El matador Jorge Aguilar, lidió al toro, llamado Nafrago I,
que fue de bandera, pesó 538 kilos, obteniendo El Ranchero un éxito
de apoteósico, y cortándole las dos orejas y el rabo, dándose la
vuelta al ruedo. La cabeza de Naufrago I luce en una de les
estancias de la casa del torero. Tan bravo animal era procedente de
pura sangre Muruve; de los primeros productos de la famosa vaca
andaluza, de don Antonio Urquijo. En esa corrida sufrió una
gravísima cornada en el vientre el diestro mexicano Juan Espinosa (Armillita),
al clavar un par de banderillas al de nombre Cañí, de la
ganadería mexicana de Rancho Seco.
Juan -éste fue
matador de toros, de 1924 a 1932, y banderillero, de 1933 a 1954,
nacido en la ciudad mexicana de Saltillo (Estado de Nuevo León), el
(26-06-1905), hermano de Fermín (1911-1978), matador y Cenaido y
José, banderilleros, hijos de Fermín, el modesto novillero-, fue
en sus primeros tiempos un diestro con arrogancia de valiente;
toreaba muy bien con el capote y la muleta, que en sus manos era
eficaz; era seguro con el estoque. Con las banderillas, muy
notable, apoyando esta especialidad en los carteles, porque en las
demás actividades como matador aflojó pronto, pero, como decimos,
sostenía su prestigio en el tercio de banderillas, con las que puso
pares admirables. Por su finura, su elegancia, por su arte y su
exquisito gusto en los jugueteos, a veces un tanto sobrios, en su
preparación; por su ejecución perfecta, puede parangonarse con los
mejores banderilleros que “en el mundo han sido.” En ese sentido,
produjo una gran expectación la primera vez que tomó los palos en
la Plaza de Toros de Madrid, ya que apenas empezó a ejecutar la
suerte, el público, en pie, como electrizado y emocionado, le
tributó una formidable ovación, que no cesó hasta la muerte del
toro, sugestionado el público por la magna manera de parear,
solicitando la concurrencia que colocara otro par más. Sin embargo,
por muy perfecto que fuera el tercio de banderillas, un matador no
puede sostener por mucho tiempo su cartel, de ahí que llegara pronto
su declive y, Juan, razonando debidamente esa inestable situación,
renunció a su categoría y se alistó en la cuadrilla de su exitoso
hermano Fermín y en ella toreó desde 1933 Se hizo un gran peón, y
como rehiletero, ofrecía de cuando en cuando sus extraordinarias
aptitudes, que eran innatas en él; pero que no prodigaba para no
derivar hacia él parte de los triunfos de su hermano al que sirvió
con lealtad y con el estuvo hasta su retirada en 1954.
169. Cañonero:
El (07-12-1952), el diestro mexicano
Jesús Córdoba, sufrió una cornada grave en la barbilla, que le
desfiguró la cara, de Cañonero, de la ganadería mexicana de
La Laguna, en la Monumental “Plaza de México”, la “más grande del
mundo”, como se le llena la boca al decirlo y el semblante de
orgullo, al crítico taurino mexicano Addiel Bolio (padre).
170.
Capachero:
Fue lidiado en el
quinto de los festejos a “plaza partida” que se celebró en la Plaza
de Toros del Puerto, el (31-08-1958) y en esta ocasión fueron 6
toros y 6 novillos, todos ellos de D. Carlos Núñez, de Tarifa
(Cádiz), que fueron lidiados, los toros, por Rafael Ortega,
Gregorio Sánchez y Juan Antonio Romero, y los novillos por Pepe
Álvarez, de El Puerto; Emilio Oliva (padre), de Chiclana de la
Frontera (Cádiz) y Rafael de Paula, de Jerez de la Frontera (Cádiz).
Los programa de mano hacían curiosas advertencias. Por ejemplo, que
la corrida sería presidida y asesorada de la forma ordinaria, y que
para la novillada habría una delegación de la Presidencia, por lo
que los cambios de suertes y demás, serían ordenados por cada una de
ellas con distintos toques de clarines.
La división de la
Plaza estaba ya hecha antes del desfile de las cuadrillas, que en
esta ocasión lo hicieron por puertas distintas y recorridos
diferentes. Igualmente había doble puerta de toriles. Los tres
primeros toros se lidiaron en la media Plaza, correspondiente a los
tendidos de Sombra, y los tres últimos a los del Sol,
simultaneándose la lidia de cada toro con la de un novillo. También
había dos bandas de música, una por cada mitad de la Plaza. En este
espectáculo se cubrieron los tendidos y las gradas en su totalidad,
siendo los precios de 190 pesetas el tendido de Sombra y 90 pesetas
el de Sol. Y finalmente se hacía la advertencia de que para el caso
de que algún astado saltase la valla, habría habilitada en ésta dos
puertas comunicantes, para facilitar la vuelta del animal a su mitad
de ruedo correspondiente.
Para satisfacción
del aficionado curioso, ofrecemos la relación de los toros lidiados
en esta corrida, con indicación de su capa, peso en canal y espada
que le dio muerte. Fueron: Chirrino, negro, 289 kgs., Rafael
Ortega; Capachero, negro, de 273 kgs.; Perdigón,
colorado ojinegro, 255 kgs., Juan Antonio Romero; Leñador,
negro bragado, 272 kgs., Ortega; Lechuzo, negro, 285 Kgs.,
Sánchez; Picapleito, negro, 283 Kgs., Romero. Promedio de la
corrida: 276 kilos y medio a la canal, correspondiendo a una media
de 556 kilos en vivo.
Y los novillos
lidiados fueron: Fogón, negro listón, 221 Kgs., Pepe Álvarez;
Florido, mulato, 244 Kgs., Emilio Oliva; Furioso,
mulato, 227 Kgs., Rafael de Paula; Aborreció, mulato burraco,
273 Kgs., Álvarez; Volador, negro, 248 Kgs., Oliva. Y
Jumillano, negro, 244, Paula. Promedio de la novillada: 243
kilos a la canal, correspondiendo a una media de 490 en vivo.
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