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300.
Carpeto:
El (06-07-1968), un torero de
dinastía, que se acababa de hacer abogado en Salamanca, don
Victoriano Cuevas Roger (Victoriano Valencia), actuó en Madrid. Y
fue el quinto de la tarde, llamado Carpeta, de la ganadería de los
hermanos don Francisco y don Carlos Van Zeller Palha, marcado con el
número 3, le brindó al torero el momento de dar el paso decisivo en
su vida torera. Victoriano hizo la gran faena, la más importante que
desde hacía muchos años se vio en Madrid. Algunos críticos se
remontaba a las de Juan Belmonte en su reaparición. De la muleta de
Victoriano fueron saliendo los muletazos largos, templados, suaves,
pausados y más circulares que nunca. Pero unos circulares –justo al
lado del burladero 10- en los que para rematar el círculo el diestro
no perdió jamás un paso, nunca quedó en posición desairada, como
“haciendo el reloj”, que es como dieron estos muletazos todos sus
pioneros: Luis Miguel, Pablo Lozano, César Girón… Fue la gran faena,
la magna, de Victoriano Valencia de su vida torera.
301. Carpinterillo:
El
matador Antonio Escobar y Mellado (Boto) -nacido en Sevilla
el (13-06-1867), falleció en la ciudad de México, D. F., el
(24-01-1912), a los cuarenta y cinco de edad-, había recibido la
alternativa la tarde del (11-05-1893), en la Plaza de Toros de
Valencia de manos de Enrique Vargas (Minuto) y, curiosamente,
tardó más de cinco años en confirmarla, haciéndolo el (28-08-1898)
en Madrid, de manos de Ángel García Padilla, que actuó de padrino,
al cederle la muerte del primer toro, llamado Carpinterillo, de don
Juan José González Nandín, cuya antigüedad en Madrid es del
(13-11-1887). Tan largo retraso se debió a que estaba inclinado a
torear en plazas mexicana, como si su destino estuviese marcado por
morir allá, como así sucedió en la ciudad de México, D. F., el
(24-01-1912). Estuvo casado con la célebre torera Dolores Sánchez (la
Fragosa). Fue torero fino y variado, pero mediano matador, lo
que en una época en que la suerte de matar era lo esencial, le hizo
descender al montó. Fue padre del novillero Antonio Escobar (Boto
Chico).
302.1 Carpintero:
El noble caballero y matador de toros
a pie, don Rafael Pérez de Guzmán, que cifraba todo su anhelo en
torear en la plaza de Madrid, pudo conseguirlo merced a la decidida
protección de su amigo Francisco Montes (Paquiro), que
cumplía de ese modo con el maestro y protector de Pérez de Guzmán,
Juan León, toreando en la corrida del (13-08-1831), los toros:
Carpintero y Libertado. Se anunció dicha corrida con
tres toros de Gaviria, uno de la viuda de don José Rafael Cabrera, y
dos de Sanz y Valdés, de Pedraja del Portillo, para ser estoqueados
por Juan Jiménez (el Morenillo), Manuel Romero Carreto y el
media espada Pedro Sánchez. No toreó el primero por hallarse
enfermo, y el día de la corrida se hizo saber al público, por medio
de cartelillos suple-torios, que a beneficio del Hospital mataría
uno o más toros, a su elección, don Rafael Pérez de Guzmán,
caballero aficionado.
Don Rafael mató con poca fortuna al
primero, Carpintero, retinto, y fue muy aplaudido en el
cuarto, Libertado, negro y ambos de la ganadería de Gaviria,
al que mató de media estocada, algo baja, y una entera al volapié.
Así, tan modestamente, se presentó en Madrid este aristócrata
aficionado. La alternativa se la dio Manuel Romero Carreto.
303.2 Carpintero:
Astado de cuatro años, llamado
Carpintero, perteneciente a la ganadería española de doña
Dolores Monge, viuda de don Joaquín Murube, fue lidiado en Sevilla
el (16-04-1882). Demostró bravura en todos los tercios, aguantando
en el primero 14 puyazos por ocho caídas y cuatro caballos para el
arrastre.
304.3 Carpintero:
El toro de la ganadería española de
don Manuel García Puente (hijo de don Manuel García-Aleas), llamado
Carpintero, fue lidiado en Santander, sin conocer la fecha.
Mató cinco caballos en un tercio de plaza, rompió dos puertas en los
encerraderos de Villalba y una en los corrales de la plaza
montañesa. Carecemos de la fecha en que eso sucedió, pero todo
parece indicar que se trata del descrito en La Lidia, en
1884, por Antonio Peña y Goñi (Don Jerónimo): «Carpintero,
cárdeno casi cenizo -dícese del pelaje cárdeno ceniciento, como la
piel de rata o sardo ratón del caballo-, bragao y bien puesto...»
305.4 Carpintero I:
El (29-06-1889) pisó por primera vez
el ruedo madrileño, el diestro sevillano Juan Gómez de Lesaca y
García, alternando con José Rodríguez (Pepete) en la muerte
de ganado de don Joaquín Pérez de la Concha -su antigüedad es del
(09-05-1869), Carrasco y Juan Moreno. El Toreo comentó la
labor de Lesaca del modo siguiente: «Lesaca demostró un
desconocimiento completo del toreo y un valor que raya en la
temeridad. Maneja la muleta sin ton ni son, y al herir entra a que
los toros lo cojan, como sucedió en su presentación, en que sufrió
cinco cogidas, y alguna pudo costarle cara. Mucho necesita aprender
si ha de continuar ejerciendo una profesión tan arriesgada como es
la del toreo, en la que no basta ser valiente, si no se tienen
conocimientos para practicarla.»
Recortes,
el escritor taurino, puso al margen de este comentario la siguiente
nota: «Duro y por demás injusto estuvo el revistero con el joven
matador. Lo equitativo hubiera sido anotar que los dos toros que
estoqueó fueron «pájaros de cuenta», particularmente el primero,
llamado Carpintero I, de pelo castaño, de la ganadería de
Pérez de la Concha, al que clavaron Pepe el Chulo y el
Rana dos pares de banderillas después de diez salidas en falso,
y que llegó a la muerte completamente descompuesto, y que el espada
necesitó derrochar habilidad y sangre fría para tumbar al
animalito.»
306.5 Carpintero:
Bravo astado fue éste Carpintero, de la famosa ganadería
española de don Eduardo I Miura o de don Eduardo Ibarra, lidiado en
cuarto lugar, fue el último que picó José Trigo y el último que
estoqueó José Sánchez del Campo (Cara-Ancha) en Madrid
el (16-09-1894). En otra crónica se dice que «el último toro que
picó en la plaza madrileña el famoso varilarguero sevillano José
Trigo y Ruiz, era de la ganadería española de don Eduardo Ibarra.”
Debe existir un error o bien ese día se lidiaron astados de dos
ganaderías y cada una presentó un toro con el mismo nombre, ya que
en otra crónica se dice que Marcos de las Fuentes (el Ginebrino),
picador de toros, que se presentó a los aficionados madrileños en la
temporada de 1893, actuando después en provincias, trabajó el citado
día en Madrid y el toro llamado Carpintero, de don Eduardo
Ibarra, le derribó y le produjo una intensa conmoción cerebral… y
tras este percance dejó de trabajar. Así que sólo podemos hacer dos
cosas: aceptar que se lidiaron don toros con el mismo nombre de
dos diferentes ganaderías o asignarse dicho toro a una de los dos
ganaderías, si bien se le puede adjudicar a las dos.
307.6
Carpintero:
El (18-05-1913), en la plaza de
Madrid, el matador mexicano Rodolfo Gaona, realizó una magnífica
faena a Carpintero, de la ganadería de los herederos de don
Esteban Hernández, negándole el juez de plaza la oreja que todo el
público pedía insistentemente.
308.7 Carpintero:
Manuel Jiménez
Moreno (Chicuelo II) y Saturio Torón y Goyanes, diestros
españoles que alternaron en la antigua Plaza de El Toreo de la
Condesa (ciudad de México, D.F.), el (24-10-1930). Después de tres
temporadas de ausencia de los ruedos mexicanos, toreó ese día la
última corrida celebrada en la citada Plaza. El primer toro que
toreó se llamó Arañador, negro zaino, número 53, de bonita
jechura, con cara de toro y de un esplendor anatómico digno de
tenerse en cuenta, al que Chicuelo le entró con cuatro
verónicas y remató con una de su especialidad: la media verónica. Su
segundo toro, tercero de la tarde, se llamó Dulcero, resultó
muy bravo. Estuvo muy bien con el capote, regular con la muleta y
mal con el estoque. En las gradas se dividieron las opiniones, ya
que una parte del público no se sintió contento con su actuación.
En otra crónica: “En la corrida celebrada a últimos
de octubre de 1930 en la plaza El Toreo de la Condesa (México, D.
F.), actuó el matador de toros navarro Saturio Torón, que antes, en
el toro Arañador que toreó en primer lugar y que le
correspondió a Manuel Jiménez (Chicuelo II), le dio sus
primeros lances en México. A Torón le correspondió el segundo de la
tarde, llamado Carpintero, negro bragado, marcado con el
número 49. Como una demostración de su voluntad tomó Saturio
banderillas, pero la suerte no le acompañó. A la hora de matar arreó
Torón un horrendo pinchazo, luego otro parecido, y al fin una
estocada baja. Saturio se metió con el público, y éste se metió con
él. El picador Gil Tovar sufrió un percance en el tercero.”
309.8 Carpintero:
El (06-12-1970), en la plaza el Toreo
de Tijuana (Baja California, México), hizo su debut con una
novillada la ganadería mexicana de don Alfonso Bustamante, actuando
Miguel Munguía (El Inspirado) y Rogelio Leduc, en un mano a
mano. Al de número 24, Carpintero, se le dio arrastre lento,
y ovacionado por el público, por haber dado una lidia ejemplar desde
que salió al ruedo hasta su muerte. Al número 26, Catalán,
le cortó la oreja El Inspirado, considerándose un buen debut
el de esta vacada mexicana, que se formó el 10 de septiembre de 1968
(A.L.).
310.9 Carpintero:
El (26-02-1974), se presentó como
ganadero de toros bravos, en la plaza de Jalostotitlán (Estado
mexicano de Jalisco), don José Murillo Alvírez, propietario de la
vaca mexicana de San Felipe Torres Mochas, ubicada en Guanajuato,
actuando como matadores Curro Rivera, Adrián Romero y El
Vito Cavazos. Fue un encierro serio, con trapío y romana, en el
que destacaron en forma notable dos toros: Carpintero y
Suerte Buena, cortándole las orejas al primero de ellos Adrián
Romero, pudiéndose considerar que a Suerte Buena lo mató el
piquero, ya que después del tercio de banderillas el bravo toro
estaba físicamente acabado. Esa tarde, los castoreños, actuaron sin
piedad.
311.10 Carpintero:
En la Feria Taurina de Dax (Francia),
y en corrida celebrada el (10-09-2000), los encumbrados diestros
Enrique Ponce y José Tomás fueron los triunfadores, al cortar cada
uno tres orejas. Ponce, dos a Prisionero, marcado con el
número 107 y 514 kilos de p.v, y una a Facino, número 58 y
535 kilos de p.v; y José Tomás, dos a Carpintero, con el
número 73 y 475 kilos de p.v, y una a Artillero, con el
número 115 y 508 kilos de p.v.
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