El profesor Juan Carlos
Illera, que desde hace cinco
años ha analizado más de
300 reses en la plaza de
Madrid estudiando la
capacidad de respuesta del
toro de lidia frente al
estrés, tomando como base el
estudio endocrino del animal
y comprobando qué hormonas y
en qué cantidad se liberan
durante una fase de estrés
como puede ser la corrida,
ha decidido ampliar sus
estudios con el análisis de
la respuesta del matador al
estrés, siendo el matador de
toros Jesuli de Torrecera el
primer profesional que
colaborará en este estudio.
|

Profesor Illera - Foto:Plataforma |
Juan Carlos Illera del
Portal, profesor titular y
director de departamento de
Fisiología Animal de la
Facultad de Veterinaria de
la Universidad Complutense
de Madrid, miembro de la
Real Academia de Ciencias
Veterinarias y profesor
asociado de Medicina
Veterinaria en la
Universidad de California (Davis,
EEUU) cuyos estudios sobre
el estrés del toro durante
la lidia han tenido gran
repercusión en el planeta
taurino, extenderá sus
estudios a la persona del
torero y comenzará los
trabajos contando con la
participación del matador de
toros jerezano Jesuli de
Torrecera.
El
próximo 29 de marzo en la
plaza de toros de
Sevilla,
Jesuli de Torrecera lidiará
dos toros de la ganadería
portuguesa de Palha. El
profesor Illera se propone
analizar el estrés del
torero en diversos momentos
de la jornada a través de la
medición de la hormona
cortisol, que es la genera
el hombre en situaciones de
estrés. La medición del
nivel segregado de esta
hormona se realiza
analizando la saliva del
torero. De esta forma en una
serie de momentos clave -al
vestirse, en la puerta de
cuadrillas, al término de
cada uno de los tercios de
la lidia y una vez acabada
la jornada- se le
suministrará a Jesuli de
Torrecera un algodón
especial en vía bucal. Una
vez ensalivado y etiquetado
será objeto de análisis.
|

Jesuli
Torrecera -
Foto:Archivo |
Los resultados serán
comparados con el patrón
realizado por el profesor
Illera con un grupo de diez
sujetos en situaciones
normales, permitiendo unas
primeras conclusiones del
estudio. Jesuli de Torrecera
será el primer matador que
se someterá a estos
estudios, siendo la
intención del profesor
Illera ampliar el estudio
considerando factores
ambientales o externos que
definen al sujeto analizado.
En este caso se ha
seleccionado a Jesuli de
Torrecera por ser un matador
joven, que se juega mucho en
la tarde del estudio de cara
a su futuro profesional. En
este sentido se analizará
también la segregación de
hormonas del torero de Jerez
cuando se entrena con machos
a puerta cerrada.
Dada
la situación de riesgo que
afronta en el ruedo
cualquier profesional, en el
caso de producirse un no
deseado percance, ello no
supondría el fracaso de la
prueba ya que esa situación
aportaría datos muy valiosos
para el estudio.
Los
sorprendentes resultados del
estudio de este fisiólogo en
el toro de lidia han
concluido que presenta un
sistema endocrino diferente
a otras especies animales, y
que su respuesta es
diferente a la de otras
especies de ganado vacuno.
Un animal frente al estrés
libera una cantidad muy
grande de hormonas, como
puede ser cortisol, para
combatirlo. Sin embargo, en
el toro de lidia, durante la
corrida, por un mecanismo
especial objeto del estudio
fisiológico, libera hormonas
pero no en cantidades como
para decir que es una acción
antiestrés. Libera menos
hormonas durante la lidia
que durante el transporte,
con lo cual es posible
afirmar que el toro de lidia
presenta un mecanismo
especial de respuesta frente
a otras especies, y que el
estrés lo sufre más en el
traslado en el camión que en
el ruedo. Y además se
produce una liberación muy
grande de betaendorfinas,
cuya función es paliar el
dolor. Cuantas más
endorfinas haya, aumentamos
o disminuimos el umbral de
dolor. No quiere decir que
el animal no tenga dolor,
pero sí que así disminuye
notablemente la percepción
de dolor.
La
actuación del próximo 29 de
marzo es una fecha crucial
en la carrera del torero
jerezano, alternando con El
Fundi y Luis Bolívar, ante
esa corrida de Palha del que
depende su futuro, factores
que se han calibrado
especialmente en el estudio
al que se somete.