Toros en El Puerto

 



Dr. Juan José Zaldivar Ortega
"SALVA SEA LA PARTE..."

                               
            Todas las regiones del cuerpo de un torero han sido “visitadas” por las astas de los toros. En reciente fecha, fue la boca de César Rincón, y ayer, con su puntual fotografía en portada del Lunes 5, ABC  daba cuenta de que en la Plaza de  Mérida, El Cid sufrió una herida de 15 centímetros en la zona rectal calificada de “muy  grave.” La lista de los diestros que sufrieron cornadas en tal región anatómica es larguísima,  por  lo que, como en el caso anterior con César Rincón, resumiremos hoy para los visitantes de laplazareal.net, la “modalidad” del percance de El Cid.

            Siguiendo el orden cronológico, aparece Francisco Herrera Rodríguez (Curro Guillén), quien, en la corrida celebrada durante la mañana madrileña del (09-09-1816), fue herido por el segundo toro, con una pulgada y  tres de profundidad, a la izquierda de la margen del ano. Le sigue Nicolás Baró, banderillero de Chiclana de la Frontera (Cádiz), que el (09-07-1867), un toro del Saltillo le dio un puntazo grave en salva sea la parte. El  (31-01-1886), el toro, de nombre Chicharrón, de la ganadería mexicana de Ayala, le infirió gravísima cornada en el recto al célebre matador Bernardo Gaviño, nacido en Puerto Real (Cádiz), el (20-08-1812), a los 76 años de edad, en la plaza de Texcoco. Debido a la cornada falleció once días después en su casa ubicada en el callejón de Tablajeros, en la ciudad de México.

A finales del siglo XIX: Antonio Boto Recatero (Regaterín Chico) toreando el (*15-08-1895) resultó   con una horrible cornada en la región anal. El banderillero apodado  el Guipuzcoano al realizar un quite, la tarde del (08-09-1895), el toro llamado  Ciervo lo persiguió, lo alcanzó junto a las tablas y lo corneó, apreciándosele en la enfermería una herida en la región anal, que se calificó de grave. No quiso ir al hospital y el (01-11-1895) falleció en su domicilio víctima de una infección. Bartolomé García (Vejaran), de Vejer de la Frontera (Cádiz), fue cogido en San Fernando por un novillo, el (15-05-1898), que la causó un puntazo en la región anoperineal.

            A lo largo del siglo  XX destacamos los percances  los siguientes: Atrevido, negro bragado, que el (24-05-1903), en  Zaragoza, le  infringió  a Ignacio Laza Martín, una cornada gravísima en la región anal, a consecuencia de la cual falleció el (27-05-1903). Zapatero, de Gamero Cívico, la tarde del (29-08-1909), en la plaza de toros de El Puerto de Santa María (Cádiz), le produjo a Curro Vázquez, una gravísima herida encima del ano, de siete centímetros de extensión, que interesaba el recto. Manuel Cuadrado (Gordito),  banderillero que el (14-08-1910), en la plaza de San Luis Potosí (México),  sufrió una cornada de 10 centímetros en la región isquiorectal derecha, de funestas consecuencias, pues falleció tres días después. Antonio Andrés (el Trueno), novillero sevillano, que en junio de 1909, un toro de de don José Atanasio Martín, recibió una grave cornada en el esfínter anal, falleciendo el (19-06-1909).

El diestro mexicano Luis Freg, el (14-01-1912), actuando como sobresaliente con Vicente Pastor y Durán, por el toro, de  nombre Aventurero, en El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.), que le dio dos graves cornadas, junto al ano, de 10 centímetros de profundidad una y ocho la otra, quedándose el ruedo sin matadores. El mismo diestro, con  fecha  (03-09-1911), recibió en la plaza de toros de Almería (España), otra cornada de gravedad en el  recto,, por Puntillo, de Vicente Martínez. Melchor Rodríguez, banderillero sevillano que el (04-08-1915), en la Plaza de Tetuán de las Victorias, un novillo de Montoya, le infirió una cornada en el ano, a consecuencia de la cual estuvo más de dos meses en el hospital.

El (10-07-1921), un toro de la ganadería española de la viuda de Ortega, hirió de gravedad en la región rectal al diestro mexicano Juan Silveti Mañón, en la plaza madrileña de Carabanchel.    El (21-04-1922), en Sevilla,  Bombito, negro y cornicorto, número 33, de Guadalest, hirió de muerte a Manuel Varé García (Varelito). Ese día parecía flotar en el ambiente el recuerdo de Joselito, el malogrado, y la ausencia de Belmonte. Salió a torear Varelito el quinto toro ya nombrado, sin conseguir desarrugar el ceño hosco de los espectadores. A la salida de un pinchazo el toro le enganchó e infirió una gran cornada, con rotura del esfínter anal y la mucosa anterior del recto, desgarros musculares y destrucción de vasos. Al ser conducido a la enfermería se le oyó decir: «¡Ya me la ha pegao! ¡Ya os habeís salido ustedes con la suya!», refiriéndose a los espectadores. Cerca de un mes luchó entre la vida y la muerte. El interés de los aficionados por su estado de salud tuvo todo el carácter de un remordimiento. El 13 de mayo fallecía, a las seis de la mañana.

              Pepe Ortiz, diestro mexicano que el (16-09-1925) sufrió una cornada grave en el perineo, por un novillo de la ganadería zacatecana de Malpaso, en la plaza de Matamoros, en el Estado de Tampico (México). Ángel Rodríguez León (Chaves), banderillero  sevillano, que toreando el (08-09-1926), en Bélmez (Málaga), un toro de Pérez de la Concha, que le infirió una tremenda cornada en la parte superior del muslo izquierdo, con tres trayectorias, una de las cuales le interesaba el recto. Trasladado a Sevilla, falleció el (12-09-1926), después de haber sido operado. Andrés Coloma San Juan (Clásico),a quien una cogida de pronóstico grave, inferida en la plaza de Carabanchel el día (25-08-1926) por un novillo de la ganadería de Zaballos, que le produjo una herida en la región external y otra de 10 centímetros de profundidad en la región anal.

            En Madrid, el (27-03-1933), el toro llamado Mochuelo, en la  tradicional Corrida de la Beneficencia, le dio a Domingo Ortega una cornada en la región perineal tuvo que ser intervenido por el doctor Segovia. Ricardo Torres, en El Toreo de la  Condesa (ciudad de México, D.F.), el (12-10-1933), resultó gravemente herido en la región perineal, por un novillo de la ganadería de don Jerónimo Pimentel. Rafael Ortega fue herido en julio de 1950, por un ejemplar de don Fermín  Bohórquez Gómez, que le produjo una gravísima cornada que le destrozó en parte la vejiga, el ano y pierna derecha, que hicieron temer incluso por su vida. Como secuela, esa extremidad le quedó sensiblemente limitada para el resto de su carera.  A Joselito Huerta, el (22-06-1955), un novillo de don Juan Pedro Domecq, hirió de gravedad en la región perineal, en la monumental plaza de Barcelona (España). Antonio del Olivar, el (04-03-1962), sufrió una cornada gravísima en el recto, por el toro Gavilán, de la ganadería mexicana de El Rocío, en El Toreo de Cuatro Caminos (ciudad de México, D. F

    

 Juan José Zaldivar Ortega
6 Septiembre 2005
 

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