Juan Manuel Garcia de Quiros Pérez
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Juan Manuel Garcia de Quiros PérezAficionado taurino |
17 Abril 2026
Qué suerte, bendita suerte, ser de Morante.
En apenas veinte minutos, por el ruedo de La Maestranza ha desfilado la historia entera de la tauromaquia: el poder de Joselito, el barroquismo de Belmonte, la verónica eterna de Gitanillo de Triana y la de manos bajas de Cagancho, la gracia de Chicuelo, la sevillanía de los Vázquez, el valor de José Tomás, el temple de Curro y la gitanería de Rafael.
Lo vivido hoy en Sevilla ha sido una auténtica oda al toreo. Que no se haya cortado el rabo es lo de menos —ya lo decía el Faraón—: eso son despojos. Lo verdaderamente importante es haber sido testigos de algo que trasciende el marcador, de una obra que se queda a vivir en la memoria.
Qué privilegio estar contemporaneando con el que, para muchos, es el mejor torero de la historia: el que se los pasa más cerca, el que torea más despacio, el que, en tiempos de incertidumbre, se echó la Fiesta a la espalda toreando todos los encastes y en todas las plazas.
Lo de hoy, quizá, haya sido la obra más redonda del diestro de La Puebla. Lástima el acero, única sombra de una tarde luminosa. Desde que se abrió de capa, toreando a una mano, ya se intuía lo que venía: verónicas que detenían el tiempo, una lidia medida hasta el caballo, un quite de cartel y ese par de banderillas al filo, cuadrando en la cara del toro, asomado al balcón del riesgo.
Y la faena… la faena es inabarcable con palabras. Habría que inventar otro idioma. Empezó sentado en una silla, mandando y templando como quien gobierna el tiempo; después, el toreo en redondo, cosiendo embestidas, y ese natural de frente que pareció durar más que una revirá de la Esperanza de Triana.
Qué lejos quedan aquellos días en que algunos, los mismos que hoy corean su nombre, lo llamaban con desprecio. Menos mal que siempre hubo locos, fanáticos, fieles que nunca dejaron de creer en el genio más grande que ha dado el toreo. Aún resuena aquella frase tras uno de sus sainetes: "Para la próxima va a venir tu madre' y yo le decia “Para la próxima, vamos a venir a ver a Morante: su madre, su primo, el Lili y yo”.
Qué suerte, bendita suerte, ser de Morante.
Juan M Quiros






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