Juan Manuel Garcia de Quiros Pérez
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Juan Manuel Garcia de Quiros PérezAficionado taurino |
19 Abril 2026
Corrida de expectación… corrida de decepción.
Ya se sabe: cuando la expectación es máxima, la decepción acecha. Y eso fue, precisamente, lo que vivimos en la tarde de ayer en La Maestranza. Una de esas citas señaladas en rojo dentro del serial sevillano que, más allá del cartel de “no hay billetes”, dejó muy poco que llevarse a la memoria.
La corrida de Victorino rozó el límite… por no decir que lo traspasó por abajo. Hubo un par de toros indignos que jamás debieron asomar por toriles. El quinto, en particular, fue el ejemplo más claro de lo que no puede permitirse en una corrida de este hierro: un novillote feo, chico, sin cara, sin presencia; en definitiva, sin el trapío exigible. Cuesta creer que en Las Tiesas no hubiese toros con más cuajo dentro del encaste Albaserrada. Porque, si lo de ayer es reflejo de lo que pasta en la finca extremeña, mal panorama se presenta para lo que queda de temporada.
En cuanto a los toreros, cumplieron con dignidad, pero lejos de encender la chispa de la tarde. Qué lejos quedan aquellos mano a mano de verdad, donde la rivalidad se palpaba en cada embroque. Hoy, en demasiadas ocasiones, todo parece diluirse en una suerte de compadreo sin filo.
Escribano no fue, ni de lejos, ese torero arrollador de otras temporadas: frío, desconectado del tendido y sin brillo incluso con los palos, donde suele marcar diferencias. Quizá la condición deslucida —terciada y pastueña— del encierro tuvo mucho que ver.
Borja dejó los momentos más estimables de la tarde, especialmente al natural, donde logró arrancar algunos pasajes de verdad que hicieron crujir al coso del Baratillo. Sin embargo, abusó en exceso del pico y, con la espada, no encontró acierto; por ahí se le escapó, al menos, una “peluda”.
Posdata. Por fin sonó una bronca en La Maestranza. Y nunca está de más que el público se haga oír. El quinto fue duramente protestado, como merecía. A veces se traga y se consiente demasiado; pero quien paga tiene todo el derecho del mundo a exigir.
Juan M Quiros






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