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Manzanares y Roca Rey enloquecen Acho
05 Diciembre 2016Lima (Perú), domingo 4 de diciembre de 2016. 5ª de Feria. Lleno. Toros de Hermanos García Jiménez, bien presentados y de buen juego en conjunto. El 5º, 'Veraneante' de 476 kilos, negro, nº 46, fue premiado con la vuelta al ruedo.
Morante de la Puebla, oreja y silencio.
José María Manzanares, silencio y dos orejas.
Andrés Roca Rey, dos orejas y dos orejas.
La Feria del Señor de los Milagros concluyó este domingo con un festejo en el que se lidió una notable corrida del hierro español de los Hermanos García Jiménez.
El primer toro tuvo nobleza pero le fallaron las fuerzas. Morante de la Puebla construyó una faena de detalles con varios muletazos que tuvieron armonía y temple. Mató a la primera y paseó un trofeo.
El cuarto tampoco estuvo sobrado de fuerzas y cuando se movió lo hizo sin clase ni ritmo. El sevillano estuvo muy centrado con el toro, tirando de suavidad para afianzar a su oponente. Hubo buen busto pero faltó ligazón.
José María Manzanares salió arreando desde el principio, firmando un buen recibo a la verónica a su primer toro. En el tercio de muleta, el alicantino basó su faena por le pitón derecho, toreando con ligazón y exigencia al noble y humillador toro de Matilla. Pero dos pinchazos en la suerte de recibir le dejaron sin premio.
Manzanares se resarció con el quinto, un buen toro de sus apoderados al que cuajó de principio a fin. La faena tuvo todas las virtudes que adornan la tauromaquia del torero de Alicante. Estética, clase, ritmo, gusto y temple. Se explayó Manzanares, recreándose en el toreo al natural a cámara lenta. Esta vez sí, la espada viajó contundente en la suerte de recibir. Dos orejas para el torero y la vuelta al ruedo para el toro.
Roca Rey fue un huracán durante toda la tarde. El peruano conquistó a sus paisano con una primera faena de valor e inteligencia. Fue metiendo en la muleta a un toro que fue remiso a embestir al comienzo de faena. Después lo exprimió con circulares y arrucinas finales. Cortó dos orejas.
Dos más cayeron tras lidiar al sexto, al que Andrés recibió por verónicas de rodillas. Después quitó por gaoneras y abrió su faena con una arrucina de rodillas. La labor de Roca Rey fue a más siempre, toreando con limpieza y profundidad las nobles embestidas del toro. Llegó a ser volteado hasta en dos ocasiones fruto de su entrega. Mató de una estocada entera para completar el pleno de orejas.
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