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Solo oreja para Manzanares en la México
25 Enero 2010FICHA DEL FESTEJO
México D.F. Domingo 24 de Enero. 12ª Temporada Grande. Poco público
Toros de San José (1º, 2º y 6º), Barralva (3º, 4º y 5º) y un sobrero de regalo (7º) de Los Ébanos, desiguales de presencia y juego. Mejores los dos primeros.
José Luis Angelino, pitos, silencio y silencio en el de regalo.
José María Manzanares, oreja y ovación tras aviso.
José Mauricio, silencio y silencio tras aviso.
CRÓNICA DEL FESTEJO
El diestro español José Mari Manzanares con una actuación recia y llena de torería, cortó una oreja y se alzó como triunfador de la duodécima corrida de la temporada en la Monumental Plaza México, en la que los mexicanos José Luis Angelino y José Mauricio se fueron de vacío.
En una tarde espléndida, con magnífico clima con algunas rachas de viento que no molestaron a los toreros, se lidiaron siete toros, uno de regalo, tres de San José, primero segundo y sexto, tres de Barralva, tercero, cuarto y quinto y un séptimo de Los Ebanos, sin presencia y protestado levemente, que cumplió.
Los de San José y Barralva, un tanto problemáticos y difíciles, había que llevarlos muy metidos en la muleta. Los tres de San José mejores, sobre todo el primero que ha sido el mejor del encierro. Los de Barralva, menos definidos, tampoco dieron muchas facilidades.
Angelino se dejó ir al primero. Estuvo voluntarioso en los tres tercios, pero sin entender al animal. Estocada que lo salvó. Estuvo en el mismo plan con el cuarto y a éste lo mató de magnífico espadazo. Con el de regalo, igualmente sin lograr cuajar su labor, mató pronto. Pitos, aplausos y aplausos, respectivamente.
El alicantino Manzanares mostró una vez más el buen momento en el que se encuentra. Su sitio, el valor y consistencia que tiene como torero quedó palpable. Así le robó pases al segundo al que mató de soberbia estocada para recibir una oreja. En el quinto realizó otra labor recia y de torería, pero pinchó dos veces y perdió otro trofeo que tenía ganado.
José Mauricio, todavía un torero poco placeado, pero tiene valor y deseos de alcanzar un sitio en la profesión. A su primero le sacó pases y lo mató pronto. Silencio. Con el sexto, un toro que exigía mucho, solamente debe señalarse que estuvo en la línea con voluntad. Mató pronto y escuchó un aviso y palmas.
EFE
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