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Puerta grande para Victor Barrio
26 Julio 2010Collado Villalba (Madrid).. Quinto festejo de la Feria de Santiago. Tres cuartos de plaza. Se han lidiado novillos de Monte La Ermita
Víctor Barrio, oreja y dos orejas;
Mario Alcalde, palmas y oreja y
Eduardo Pereira, que debutaba con picadores, silencio y oreja.
El novillero Víctor Barrio cortó tres orejas y salió a hombros en el último festejo de la feria de Collado Villalba, en la que los otros dos alternantes pasearon un trofeo cada uno, mientras que un novillo de Monte La Ermita fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.
Se lidiaron novillos de Monte La Ermita, bien presentados y de buen juego en conjunto, a excepción del segundo. Los mejores, tercero y, sobre todo, el cuarto, premiado con la vuelta al ruedo.
Víctor Barrio, oreja y dos orejas.
Mario Alcalde, palmas y oreja.
Eduardo Pereira, que debutaba con picadores, palmas y oreja.
La plaza tuvo tres cuartos de entrada.
VÍCTOR BARRIO MARCA LA PAUTA
Barrio tuvo en primer lugar un novillo noble, al que saludó por tafalleras en los medios y al que inició su labor de rodillas con la muleta. Pasajes muy emotivos, que tuvieron continuidad ya de pie, con muletazos de buen son sobre todo por el pitón derecho, el mejor del novillo, que, un punto distraído también acabó apagándose. Funcionó la espada a la primera, y oreja al canto.
Al cuarto, el mejor, lo toreó Barrio valiente y muy variado, comenzando su labor con "pendulazos" en el centro del ruedo para posteriormente conseguir los mejores pasajes en el toreo en redondo en series de muletazos templados y de buen trazo. Circulares en el epílogo y adornos de rodillas dio paso a una estocada que le valió las dos orejas, y la vuelta al ruedo al novillo.
Alcalde sorteó el novillo con menos opciones del envío, el segundo, al que trató de sujetar en la muleta pero sin conseguirlo, saliendo siempre suelto de los engaños. Pases de uno en uno en un trasteo que no fue a ninguna parte.
El quinto se prestó más, y Alcalde lo entendió para instrumentar una faena firme y asentada, que le valió un apéndice.
A Pereira se le notó el escaso rodaje de un debutante, pues no supo como "meter mano" a su primero, novillo encastado y exigente, que no se lo puso nada fácil.
Cortó una oreja del manejable sexto, al que toreó con buen aire por el lado derecho, en un trasteo que contó también con la condescendencia de los tendidos. EFE
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