
![]()
|
|
VAMOS POR EL CAMINO
|
|||||||||
|
Este año era muy importante para la Fiesta Nacional en la ciudad de Maria Santísima, El Puerto. Este año se cumplía el 125 aniversario de la inauguración de la plaza. El 5 de junio de 1.880 se abría por primera vez este gran monumento, para orgullo de la tauromaquia. Esta efeméride ha pasado de puntillas; 125 años no se cumple todos los días y, se debió haber recordado con un poco de más brillantez. El propietario del inmueble, o sea, el Excmo. Ayuntamiento, debería haber “vendido” con más interés este producto, que le hubiese servido para promocionar aún más a la ciudad, pero al parecer esta efeméride no entra dentro de los planes de conmemoraciones que tienen previsto. Por otra parte, los arrendatarios también se debieron haber involucrado en la celebración, con la organización de un espectáculo en la fecha indicada, bien en solitario o en colaboración con el Ayuntamiento, de esa forma hubiese sido compartido el costo, en caso de producirse pérdidas en el festejo. En definitiva que el 125 aniversario pasó y ya solo nos queda esperar, -quien lo vea- el 150 cumpleaños. La temporada taurina portuense, sin lanzar las campanas al vuelo, ha sido un poco mejor que la precedente. Desde que comenzara el 1 de mayo con la corrida de rejones de la Feria de Primavera, hasta el pasado 21, se han celebrado 15 festejos entre novilladas y corridas, cuyas reses lidiadas han ganado en presentación, con alguna que otra excepción, pero en términos generales podríamos decir digna para una plaza de segunda categoría; otra cosa es el juego que cada una ha dado, que en este aspecto si que hemos sufrido alguna que otra decepción. Las decepciones las hemos vivido con Lagunajanda, hierro que el pasado año destacó sobre los demás, en esta ocasión lo que vino de la dehesa de Jandilla, no se movió. Otra gran decepción la tuvimos con los pedrajas de D. Alfonso Guardiola, estos toros llamados “duros”, al parecer los que suelen a veces serlo, se quedaron en el campo. La corrida de Núñez del Cuvillo lidiada el 31 de julio, fue otra de las decepciones, no embistió, blanda, descastada y mansa y, para colmo de males el segundo toro de la tarde, de nombre Catetón, supuestamente con problemas de visión, fue devuelto a los corrales provocando en su devolución, uno de los espectáculos más antitaurino vividos al menos por mi, en la plaza de El Puerto. 45 minutos se tardó en llevar al supuestamente ciego a los corrales y, todo ello con las cámaras de televisión en directo. Pero también hubo encierros importantes y estos dejaron al descubierto algún que otro nombre que en su día fue grande en el toreo. Las novilladas de promoción tuvieron unos erales que se dejaron hacer, Toros de Triana del maestro Emilio Muñoz, al igual que la temporada anterior, propició el triunfo de una novillero que tiene mucho que decir en un futuro próximo, Sandra Moscoso y, dejó el camino abierto para otras profesiones a otros. Los de El Rosalejo, propiedad del maestro Jesulin de Ubrique, encastados y algunos con genio, pidieron más entrega por parte de los que quieren ser toreros. Los novillos picados de Corbacho Grande, Torres Gallego y Maria del Carmen Camacho, algunos se dejaron hacer y otros pedían más profesionalidad de sus oponentes. Buenavista, corrida noble y encastada, dejó en el aire la posibilidad de lucimiento de la terna actuante, ya que en esta ocasión pudieron haber hecho algo más de lo que hicieron. La corrida de Nuñez del Cuvillo que vino a sustituir la de Daniel Ruiz, propició el primer gran triunfo del ciclo. Fue una corrida que se dejó y sobre todo se nos queda en nuestra retina el nombre de Almansito, lidiado en cuarto lugar con el número 17, de 475 kilos, negro mulato, chorreado, bragado y meano, nacido en agosto del 2000. Este toro que es protestado de salida, y que no se empleó nada más que en el último tercio, era una maquina de embestir, Ponce lo observa y con una magistral faena de mucha técnica y sensibilidad, consigue que el público solicite su indulto, a lo cual accede la presidencia. Almansito volvió a El Grullo, pero en el momento de efectuar este resumen, sabemos que no ha podido resistir las múltiples heridas y el fuerte calor, por lo cual no podrá padrear. Otra corrida que ha destacado ha sido la de El Torreón. Libiano último del festejo y del ciclo portuense, número 129, colorado, de 540 kilos y nacido en octubre del año 2000, fue también nuevamente para el campo, tras ser indultado por Jesuli de Torrecera después de una gran faena de poder, entrega y plasticidad. Los de Adolfo Martín no defraudaron ni a propios ni extraños, quizás se nos antoja que ha sido la corrida en conjunto mejor presentada y de mejor juego, desarrollando raza y dejando ver las posibilidades de sus oponentes, los cuales demostraron lo que últimamente no se observa todo los días “vergüenza torera” .
En definitiva ha sido una temporada en la que se ha cortado, incluida la corrida de Feria de Primavera, 18 orejas y dos rabos por los matadores. 6 orejas por los novilleros y 18 orejas y un rabo por los rejoneadores. En total 42 orejas y tres rabos, mientras que en la temporada pasada se cortaron por parte de los matadores, 17 orejas, 4 por los novilleros y 6 orejas y un rabo por los rejoneadores. Esto es lo que ha dado decir la recientemente finalizada temporada en la Plaza Real de El Puerto, donde hemos podido observar una pequeña recuperación en relación a temporadas anteriores, esperando que la próxima se inicie de igual forma que ha finalizado esta, a pesar de la posible reducción de festejos que se ha solicitado. El Puerto 27 agosto 2005 |
|||||||||||
laplazareal.net © 2005