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Amnésia retínica .
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Este año hay que hacer un autentico esfuerzo mental por hacer un balance de lo que ha sido nuestra temporada. Nuestras retinas han quedado vacías o amnésicas de todo aquello que normalmente se queda para siempre, y es que este año la amnesia se ha apoderado de todos nosotros como una plaga, si, si, como una plaga, porque es un mal que nos afecta a todos de forma igualitaria. Nuestras retinas retienen este año bien poco, desde muletazos sueltos y momentos mas o menos compuestos marrados vilmente por los aceros , hasta ganas y deseos arrolladores e irrefrenables enturbiados por toros que corrían pavorosamente hacia las tablas . No se si la extraña expresión que titula este balance es correcta pero es el sentimiento generalizado de muchos de los que hemos acudido a la plaza a retener en la memoria siempre algo positivo.
La temporada ha quedado expedita de destellos dignos de resaltar. Si el año pasado estábamos en la vereda del camino, este año hemos derrapado en una curva y estamos más allá de la cuneta. Se pone de manifiesto una vez mas que el toro es el autentico protagonista de esta nuestra fiesta que un día nos cautivo y que si alguno de los dos no están en predisposición no hay conjunción. El toro ha vuelto a fallar a veces en presencia inembestible , perdonen la expresión otra vez pero a buen seguro todos nos entendemos , y a veces en comportamiento intoreable a todas luces . Todos o casi todos los hierros han fallado en líneas generales salvando algún oasis al que no se ha dado fin de forma correcta por el matador-espada, expresión casi irrisoria en algún caso. No encontramos en nuestras retinas ni un solo toro resaltable de un abono más que extenso , y eso que han salido por la manga del chiquero mas de cincuenta toros , ni uno que reúna condiciones necesarias de estampa , bravura , raza y sobre todo casta . No hemos casi notado el cambio en las dimensiones de la puya ya que casi el cien por cien de ellos han sido sólo picados además de muy mal , en forma de tramite micro-monopuyazo y se ha venido o bien abajo clamorosamente o se han rajado hasta limites insospechado en las tablas . Sólo ejemplares muy sueltos que casi no recordamos sin mencionar la corrida torista ……por no hacer más daño a nosotros mismos en forma de masoquismo taurino . En cuanto a los diestros desde que se colgó el cartel en el mes de mayo sabíamos que había tardes , con carácter de adivinos-pitonisos , que había toreros que no vendrían al Puerto concienciados de nuestra solera y enjundia taurina . No nos creímos aquello de que Alejandro Morilla no cabía y aun hoy lo podemos cerciorar , nombres ocupando puestos en el abono impropios y sin estar en momentos destacados de su carrera precisamente , nombres de recuerdos de antaño vacíos de fondo y forma . Nombres que han pasado no ya de puntillas sino que había que correrlos a gorrazos , yendo por delante todo el respeto que merecen aquellos que se ponen delante de un animal como es el toro bravo, pero que han de respetar también como artistas y profesionales que son de esto , al que pasa por taquilla no sin esfuerzos que merece un espectáculo digno de calidad y acorde a lo que es el toro , una fiesta , y no un engaño . Que naveguen vagamente en nuestras retinas se encontrarían el propio Morante que en sus dos tardes ha demostrado su buen momento y hasta su valentía y coraje ante lotes imposibles , Cortés , Perera , Jesulí de Torrecera ,Liria , Encabo , o Castella , dejando al margen el oscuro sueño de una noche de verano mixta o el siempre infalible rejoneo . Sólo esos escasos nombres pueden destacar en una nómina de toreros amplia en el número más que considerable de festejos mayores y además de entre ellos el que no ha fallado con la tizona ha visto como el moldeo del barro de sus obras se deshacía entre sus manos a chorros dejando sus obras en mera plastilina infantil . Todos ellos han destacado sin rotundidad ni cobrar altos vuelos. Muy escaso por no decir casi nada retenemos en la memoria de faenas tan efímeras e insostenibles. El papel de los del escalafón inferior no ha cambiado con respecto a sus vecinos de escala, en los novilleros los nombres recomendaciones han fallado y los que estaban por derecho propio y los entrantes vía sustitución han cumplido con creces en ella, sólo mencionar a Blanco de Sanlucar vía sustitución, Mota de igual manera o Sandra Moscoso y Benjamín Gómez por sus propios meritos. El público ha seguido siendo tan voluble como variable, con decisiones incomprensibles un año más, ansioso por sacar el pañuelo y aplaudir con cariño a lo más mínimo y duro con aquellos que les han faltado el respeto que por mala fortuna han sido demasiados. Con respecto a la labor presidencial ha habido luces y sombras que la amnesia también se ha encargado de borrar pero en líneas generales algo nos dice que las circunstancias y los hechos han marcado una temporada algo mejor desde el tapiz del palco sin aspavientos por ello .
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