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Una temporada de color gris
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Me pide Carlos Serrano que le haga un resumen sobre mi visión de la temporada 2009 de El Puerto a lo que no me puedo negar, primero por la amistad que nos une desde hace años y segundo porque considero que su labor constante difundiendo la fiesta, así lo merece. Si diré que mi resumen se circunscribe a la primera novillada de Los Recitales y a las corridas de a pie, excluyendo las demás novilladas y la corrida de rejones a las que no he podido asistir. Ahora mismo a primera vista sin coger carteles e ir intentando recordar tarde tras tarde, el primer flash que se me viene a la mente es de color grisáceo. Podíamos resumir la temporada 2009 así, pues creo que el aficionado se lleva poco marcado en las retinas del recuerdo. Yo como veterinario de los equipos gubernativos de esta plaza, como es lógico creo que mi análisis deberá desmenuzar más el aspecto ganadero que el artístico, pero sin omitir este, pues aparte de veterinario, soy aficionado a los toros. En cuanto al tema artístico, poco que contar aunque no puedo obviar un par de buenas faenas y buenos detalles de otras, que sería injusto pasar por alto. De los novilleros de la novillada de Los Recitales que fue la única que vi, de mencionar algo seria la buena disposición de Luis Miguel Casares, pero para llegar a ser alguien en esto, hacen falta muchas más virtudes. De los matadores de toros recuerdo a un serio y firme Rivera Ordóñez ante un serio, manso y complicado toro de Camacho, que aunque no es santo de mi devoción, es la vez que mejor he visto a este torero. Recuerdo a un Ponce poniendo sobre el albero todas sus armas, ante un toro desrazado de Santiago Domecq que se dejó y repitió simplemente porque estaba ante un torero magistral, y por supuesto esa misma tarde recuerdo también a un Miguel Angel Perera ante otro toro también sin raza, que se pegó un arrimón, haciendo honor al brindis que le dedico al torero que primero invadió los terrenos del toro, que no es otro que Paco Ojeda. También se viene a mi memoria destellos de la raza de Jesuli de Torrecera y sobre todo de Alejandro Morilla que se estrellaron ante los bueyes de Martelilla. Mencionar también la firmeza y la disposición de Castella, que también se estrelló, ante una mansa corrida de el Marques.
Y en el escueto cuadro de honor de la temporada solo me caben dos nombres : Manzanares y Morante Para mí el claro triunfador de la temporada, se llama José María Manzanares por su faena completa, compacta y llena de buen gusto y elegancia a un toro de Cuvillo. A mí como aficionado esa tarde me terminó de convencer y creo que ha sido la mejor faena de este torero en la Plaza de Toros de El Puerto. Lo de Morante es punto y aparte. Su faena con la mano derecha al serio y encastado toro de Camacho con ese arte arrebatador y esa estética única, fue quizás para el gran público más emotiva que la de Manzanares, no así para el verdadero aficionado, que supo calibrar en su justa medida, que el toro con el capote no se dejó y que tampoco se vio el toreo al natural, todo ello magnificado quizás, por la envoltura amarga de la desgracia de la cornada. En cuanto al capítulo ganadero lo tratare desde sus dos aspectos fundamentales: presentación y juego. En cuanto al juego ha sido una temporada mala en general salvando la excepción de algún toro suelto. La novillada de los Recitales no sirvió. Recuerdo el primer toro burraco de Cebada con calidad pero con poco motor. En la de Cuvillo tampoco rompió ningún toro de verdad. El mismo tratamiento le daría a la de Santiago Domecq pero algo más desrazada aún. Y las de Juan Pedro, Martelilla y Marques de Domecq mejor ni hablar de ellas, bueyes manseando sin raza y sin casta. Sin haber salido ningún toro excepcional, yo me quedaría con un bravo toro de Torrealta que lidió el Fandi dejando en evidencia la poca calidad de su toreo, y la transmisión del toro de Camacho que hirió a Morante de la Puebla. En cuanto a la presentación de las reses sin haberse conseguido todavía la uniformidad en el cien por cien de las corridas, pienso que el toro ha salido mejor presentado y se acerca ya bastante al toro que afición y prensa venían reclamando desde hace años y que esta Plaza merece. No puedo pasar por alto mi sorpresa y decepción ante las críticas de cierto sector de la prensa acerca del baile de corrales. Creo que no es lícito ni logico criticar la presencia del toro estos años atrás y que hoy se critique también el esfuerzo y el trabajo de unos profesionales que intentan, aprovechando la implicación de dos buenos presidentes que salga el toro digno. Creo que esta empresa está por la labor de que se suba el nivel del toro de El Puerto, pues me consta que paga bien las corridas a los ganaderos, y por ello creo que debemos aprovechar esta coyuntura. Para ello desde mi opinión personal, creo que aun se tienen que dar dos condiciones que considero imprescindibles: Primero mejor gestión del campo por parte de la empresa exigiendo el tipo de toro que está pagando y segundo la construcción de los corrales, que según su compromiso estarán listos para la temporada que viene. Esto último creo que es de una importancia vital y me explico. Ha habido alguna critica que decían que han salido toros fuera de tipo de la ganadería que procedían. Estoy de acuerdo con esto, pero no hemos tenido más remedio que aprobar estas reses, mas en tipo de bueyes que de toros, por la premura de tiempo, pues como sabéis ha habido días que hemos estado reconociendo toros hasta pocas horas antes del espectáculo. Esto ultimo, con unos corrales adecuados se solventaría en gran medida, ya que podríamos reconocer las corridas incluso con dos días de antelación, dando tiempo así a reponer toros si hicieran falta, sin ningún tipo de prisas ni urgencia. Y por supuesto, con estos corrales las corridas descansarían adecuadamente y se enchiquerarían solo cuatro o cinco horas antes del comienzo del espectáculo y no veinticuatro horas antes como se viene haciendo, que sin duda merman las condiciones físicas y de comportamiento del animal durante la lidia. Y para terminar diré que creo que estamos en el buen camino que tanto Ana Alonso como Rafael Sestelo han marcado, y que a pesar de las criticas, no queremos para El Puerto, el toro de Madrid ni el de Sevilla, pero si, el toro digno que esta afición reclama, para que los triunfos de los toreros tengan la trascendencia, la verdad y el prestigio, que la historia de esta Plaza de Toros única merece.
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